Los túneles del Canal del Cinca

Las obras de construcción del Canal del Cinca comenzaron el 12 de julio de 1959. Por lo tanto, este año se han cumplido 60 años de este hecho. Aprovechando esta efeméride, Javier Sampedro Gibanel, técnico de la Confederación Hidrográfica del Ebro en Barbastro (Huesca), nos regala este documentado texto sobre algunos de los hitos constructivos de esta infraestructura, sobre los métodos de trabajo, la relevancia de la ingeniería y las duras condiciones de trabajo o el impacto en el desarrollo de la zona.

Las obras de construcción del Canal del Cinca comenzaron el 12 de julio de 1959. Por lo tanto, este año se han cumplido 60 años de este hecho. Unos meses antes, en septiembre de 1958, lo habían hecho las de la Presa de El Grado. Aunque con anterioridad ya se estaban realizando trabajos de reconocimiento del terreno, fotografías aéreas, planos topográficos, catastrales y estudios geológicos. Todo ello en cumplimiento del Decreto-Ley de 27 de abril de 1956 que aprobaba el “Plan de ejecución de obras para aprovechamientos hidráulicos en la cuenca del río Cinca”.

De los 38.110 metros de Canal del Cinca en el Somontano, divididos en los tramos 1º y 2º, nada menos que 23.425 metros pertenecen a sus 16 túneles

El Canal del Cinca mide casi 91 kilómetros. Los primeros 38 kilómetros atraviesan el Somontano  desde su nacimiento en la Presa de El Grado hasta el río Alcanadre. El accidentado relieve topográfico del Somontano, con muchas lomas y barrancos, hizo que fuera necesario la construcción de muchos túneles y acueductos.

De los 38.110 metros de Canal del Cinca en el Somontano, divididos en los tramos 1º y 2º, nada menos que 23.425 metros pertenecen a sus 16 túneles.  A los que habría que añadir los túneles de las acequias principales del Canal del Cinca. Así, en la Acequia Izquierda del Vero hay nueve túneles. En la Acequia de Selgua, existen once túneles. Ocho túneles en la Acequia de Terreu, de los que cinco están en territorio Somontano. Y en la Acequia de Pertusa, son siete túneles, cinco dentro del Somontano. Por lo que el cómputo total de túneles hidráulicos en nuestra comarca se eleva a la cifra de 46, con 33,5 kms de túneles en el subsuelo de la Comarca del Somontano,  Lo que da una idea de la complejidad en la realización de esta gran obra.

REVISIÓN INFRAESTRUCTURAS

Acciones de revisión del Canal del Cinca

Las obras, asignadas al Instituto Nacional de Industria, fueron realizadas por su principal sociedad de ingeniería: AUXINI. Esta empresa tuvo que afrontar un volumen de obra importantísimo en esta zona que englobaba, no sólo la construcción de la Presa de El Grado, el Canal del Cinca y sus principales acequias, sino también, otras actuaciones como la realización de la carretera de Bielsa y por ello, hubo de subcontratar parte de la obra del Canal del Cinca a otras empresas como, OSEPSA, NAJOSA, FIRMES, TÉCNICA Y OBRAS, FERROVIAL.  AUXINI tuvo su primera oficina en Barbastro al lado de la estación del ferrocarril, en “casa Palá”.

Para la construcción de los túneles se escogió el llamado “método belga”. Un método tradicional, adaptable a casi cualquier tipo de terreno, con buen control de los asientos y con la posibilidad de arranque en varios frentes

Meses después, fue trasladada al tercer piso de la “casa Puyuelo”, en la avenida de los Pirineos. La necesidad de un sitio más amplio obligó a otro traslado, esta vez a “casa Aixelá”, también en la misma avenida, con funciones de oficina y economato, donde permaneció el mayor tiempo. A mediados de 1974, la oficina de AUXINI en Barbastro volvía a estar en “casa Puyuelo”.

Para la construcción de los túneles se escogió el llamado “método belga”. Un método tradicional, adaptable a casi cualquier tipo de terreno, con buen control de los asientos y con la posibilidad de arranque en varios frentes.

Este sistema se iniciaba con la excavación de la galería de avance,  en el eje del túnel y en la clave de la sección, con entibación continua. Una vez ejecutada la galería en la longitud de avance, se colocaban las longarinas, que son perfiles metálicos que servían de apoyo a las tablas. Después, se abría la excavación a ambos lados de la galería de avance, se procedía al encofrado y hormigonado de la sección de bóveda, con lo que se impedía la deformación instantánea del terreno. Una vez hormigonada la bóveda, se comenzaba la destroza, consistente en excavar una caja central. Finalizada la destroza, se ejecutaban los hastiales por bataches al tresbolillo. Para finalizar con la excavación  de la solera o contrabóveda, hormigonándola posteriormente.

Boca de entrada Túnel nº 5. Octubre de 1961. Archivo CHE

Boca de entrada al túnel nº 5. Octubre de 1961

Allí donde el terreno lo permitió, sobre todo en las acequias principales del Canal del Cinca, se recurrió al método de “falso túnel” ó “túnel artificial”. Este tipo de construcción de túneles resulta apropiado cuando existe un escaso recubrimiento de terreno sobre el túnel o hay riesgo de desprendimientos. Consiste en excavar desde la superficie la totalidad o parte del hueco que ocupa el túnel, se construye el túnel dentro del espacio a cielo abierto y se cubre una vez terminado.

Se calcula que desde los años 1960 y 1968 podía haber empleadas en las obras de la Presa y del Canal entre 2000 y 2500 personas (…) Hasta el Somontano llegaron personas de toda España, sobre todo de Andalucía, Extremadura, Galicia y Castilla

Se calcula que desde los años 1960 y 1968 podía haber empleadas en las obras de la Presa y del Canal entre 2000 y 2500 personas.  AUXINI construyó El Poblado para acoger a las familias y trabajadores de la Presa de El Grado.  También dispuso de albergues y barracones en diferentes puntos del trazado del canal que eran ocupados normalmente por obreros solteros, como el albergue de Cregenzán o el de Barbuñales. Realizó, asimismo, una residencia para personal técnico en el paraje “La Millera” de Barbastro.

La población de Barbastro y de los pueblos cercanos a las obras aumentó considerablemente.  Importante consecuencia fue el impacto sobre la composición demográfica y la estructura social, que se vieron afectadas por la naturaleza selectiva de la migración (personas jóvenes, elevada natalidad, escasa mortalidad).  Barbastro que en 1.959 tenía 9.215 habitantes pasó a 10.227 un año después, llegando a los catorce mil vecinos en 1.969.

Auxini4

Viviendas de El Poblado en la Presa de El Grado

Hasta el Somontano llegaron personas de toda España, sobre todo de Andalucía, Extremadura, Galicia y Castilla, a los que hubo que unir aquellas personas que bajaron de la montaña, incrementando notablemente una tendencia, la del abandono del duro entorno montañés, que se venía produciendo desde inicios del siglo XX.

Era una época en la que todos los pisos de cualquier casa de Barbastro, sobre todo del centro, estaban ocupados por una familia, e incluso alguno compartido por varias. Esta migración interna, tuvo otra consecuencia social, ya que puso en contacto a personas que, habían crecido con visiones del mundo, formas de encarar la vida, actitudes y pautas de comportamiento muy diferentes.  Los barbastrenses “de toda la vida” hubieron de adaptarse a la situación y a las personas que habían venido a vivir en su entorno.

La perforación de los túneles se realizaba con excavadoras y se refinaba con martillos neumáticos, y para la evacuación de los restos se utilizaban cintas transportadoras y palas cargadoras, pero también se recurría a métodos más tradicionales como carretillos e incluso a mulos.  En muchas ocasiones era necesario la realización de voladuras mediante dinamita.

Como es fácil imaginar, las condiciones ambientales en el interior de los túneles no debían de ser muy agradables, con gases y humos generados en las distintas fases de la construcción

Estos trabajos de barrenista y de artillero eran encomendados a trabajadores asturianos, gallegos o leoneses que habían entrado en la mina siendo adolescentes y en aquel momento ya eran veteranos en colocar y disparar la pega. La dinamita que se utilizaba para las explosiones en los túneles se guardaba en polvorines repartidos a lo largo del recorrido del Canal, que disponían para su protección de pararrayos y que eran vigilados por la Guardia Civil y por trabajadores tanto de la empresa concesionaria como de la CHE que contaban con permiso de armas.

Como es fácil imaginar, las condiciones ambientales en el interior de los túneles no debían de ser muy agradables, con gases y humos generados en las distintas fases de la construcción, especialmente en la zona del frente de avance. Se recurría a la ventilación, que podía ser soplante o aspirante, mediante una conducción a través de la cual circulaba el aire desde el exterior, así el tapón de humos, gases y polvo era removido por el aire fresco, diluido y expulsado al exterior.

A pesar de ello, muchos obreros sufrieron enfermedades pulmonares producidas por la inhalación de polvo, como la silicosis. A lo que se unía, en muchos casos, un elevado consumo de tabaco y de alcohol propio de la época,  como estimulante para afrontar un trabajo, donde siempre estaba la posibilidad de quedarse atrapado.

La dirección técnica y el control de las obras correspondió a la Confederación Hidrográfica del Ebro, que estableció su oficina en Barbastro, en el edificio de la estación de autobuses en el verano de 1959.

Las Confederaciones Hidrográficas nacen por Real Decreto de 5 de marzo de 1926 y la primera en constituirse fue la del Ebro. Curiosamente, el primero de mayo de ese año, el periódico El Cruzado Aragonés, informa de la celebración de la Gran Asamblea de la Confederación Hidrográfica del Ebro en Barbastro.

Basadas en el concepto fundamental de unidad de cuenca, por medio de ellas se garantiza una política de aguas, igualitaria, integral e integradora. Un buen número de ingenieros y personal técnico de la CHE residían en nuestra ciudad o terminaron muy vinculados a ella, y fueron los autores, no sólo de los proyectos  de la Presa, del Canal del Cinca o de las acequias principales, sino también de otros tan emblemáticos para Barbastro, como el del Encauzamiento del río Vero o el Proyecto del Polígono Industrial.

El auge económico que las obras de la presa y del canal produjeron, condujo al surgimiento de gran cantidad de negocios de todo tipo, empresas, asociaciones, cooperativas, peñas, bodegas,  bares, muchos bares

Como consecuencia de las obras del Canal la ciudad de Barbastro experimentó una serie de cambios sin precedentes.  El impresionante aumento de la población hizo que los colegios se llenaran de niños y niñas en unas aulas, con unas ratios por profesor que doblaban e incluso triplicaban lo que hoy se considera adecuado.

El auge económico que las obras de la presa y del canal produjeron, condujo al surgimiento de gran cantidad de negocios de todo tipo, empresas, asociaciones, cooperativas, peñas, bodegas,  bares, muchos bares.  Barbastro vivió, durante la década de los sesenta y principios de los setenta del siglo XX,  una época de esplendor que en cierto modo le correspondía moralmente, porque fue aquí donde se había iniciado la historia del Plan de Riegos del Alto Aragón.

portada cruzado Aragonés

Será Miguel Ravella, desde Barbastro, en el año 1.855, quien realice el Proyecto del Canal de la Princesa de Asturias que pretendía regar unas 20.000 hectáreas en el Somontano de Barbastro, con aguas del río Ara trasvasadas al río Vero. Le fue otorgada la concesión pero, tras el fallecimiento de su promotor, se declaró caducada.

En 1.865 los hermanos Bergnes de las Casas elaboraron sobre la anterior idea un más ambicioso proyecto del canal de Sobrarbe que corrió la misma triste suerte.

El 8 de septiembre de 1892, Joaquín Costa, constituyó la Cámara Agrícola del Alto Aragón, domiciliada en Barbastro. Ese día, en su memorable discurso en la plaza de toros de Barbastro dice: “el agua de riego en climas cálidos y secos como el nuestro constituye una condición necesaria de existencia, siendo misión del Estado suministrar este género de medios esenciales”. Esta Cámara, el 29 de septiembre de 1893 dirige una instancia al Ministro de Fomento con una propuesta de presentación de un proyecto de Ley por el que el Estado asumiría la ejecución de las obras del Canal de Sobrarbe para la puesta en riego de la comarca comprendida entre los ríos Cinca y Alcanadre.

El día 29 de octubre de 1902 tuvo lugar en el salón de actos de las Escuelas Pías de Barbastro una conferencia de la cual surgió la idea del Proyecto de Riegos del Alto Aragón. Como en todos los actos públicos en que el tema a tratar fuera el agua, estuvo presente Joaquín Costa. En el acto, Costa proclama que Barbastro tenía la exclusiva de estas asambleas sin precedente: “por lo que es Barbastro la sede de la política hidráulica”. También asistieron, los entonces ingenieros Director y Subdirector del Canal de Aragón y Cataluña, Rafael Izquierdo y Félix de los Ríos, el primero de los cuales concibió el plan denominado Riegos del Alto Aragón.

Francisco P. Romañá y Suari, Barón de Romañá, encarga a los ingenieros Félix de los Ríos y José Nicolau Sabater la redacción del Proyecto de Riegos del Alto Aragón, quienes lo redactarán basándose en las ideas de Rafael Izquierdo. Colaboraron con ellos en los trabajos de topografía y gabinete los señores Larrañeta, ingeniero industrial, Torroja, ingeniero militar y Eusebio Martí Lamich, ingeniero industrial, natural de Burceat. El proyecto fue aprobado en Consejo de Ministros en marzo de 1913. El 8 de febrero de 1911 había fallecido Joaquín Costa sin ver iniciado su segundo gran sueño, pero bajo la influencia y presión de sus ideas y seguidores el Estado asume la responsabilidad de su ejecución con la aprobación de la Ley de Riegos del Alto Aragón de 7 de enero de 1.915.

Auxini4

Escribir una leyenda

Los trabajos en la Presa de El Grado y en el Canal del Cinca avanzaban a buen ritmo y El Cruzado Aragonés informaba regularmente del desarrollo de las obras, aportando datos sobre el avance de los diferentes tramos del canal y de las acequias, de los acueductos y de los túneles. También, de las visitas que para supervisar las Obras, y fueron muchas dada su importancia, realizaron directores generales, embajadores, consejos del INI, ministros e incluso la que realizó el propio Jefe del Estado en julio de 1959. Franco visitó las recién iniciadas obras de la Presa de El Grado acompañado de su esposa y de los Ministros de la Presidencia (Carrero Blanco), Gobernación (Alonso Vega) y Obras Públicas (Vigón).

El Canal del Cinca se dimensionó para que pudieran pasar 70 m3/seg y por ello, los túneles debían ser de gran calado. Unos 6,5 metros de altura y 8 metros de anchura con sección semicircular. Hubo túneles en los que se trabajó en tres turnos: mañana, tarde y noche.  Especialmente dificultosa fue la construcción de los de mayor longitud.  El túnel nº 5, también llamado de Cregenzán con 4.052 metros. El túnel nº 11, ó de Salas Bajas con 3.372 m. El túnel nº 15, de Peraltilla con 3.746 metros y el túnel nº 16, de Barbuñales con nada menos que 5.565 metros.

Albergue de Cregenzán. Feb 1960

Albergue de Creguenzán. Febrero 1960

Uno de los más largos de España, cuya perforación se atacó desde las dos bocas y en cuyo centro se perforó un pozo desde la superficie de 70 metros de altura, donde se instalaron dos ascensores para la retirada de los escombros, y para la entrada y salida del personal y de los mulos que participaban en su construcción.  Para el hormigonado de los túneles del primer tramo del Cinca (del 1 al 14), así como el túnel nº 16 y la boca de entrada del nº 15 se utilizó hormigón de cemento Portland normal, si bien fue necesario posteriormente inyectarlos ante la abundancia de filtraciones y para mejorar las condiciones de trabajo del revestimiento.

Más problemas hubo en la construcción del túnel 15 del Canal del Cinca y en los números 10 y 11 de la Acequia de Selgua que atraviesan zonas de margas yesosas y en los que hubo que utilizar hormigón con cemento especial sobresulfatado que se traía desde el este de Europa y que llegaba en tren hasta la estación de ferrocarril de Barbastro, y desde allí era llevado en camiones hasta los diferentes tajos. También hubo que lamentar accidentes en obra, como el 17 de febrero de 1961 cuando dos obreros morían y otros dos resultaban graves en el túnel nº 3 del Canal del Cinca como consecuencia de un desprendimiento del terreno. Unos meses después, fallecía por una explosión en el túnel nº 15 un trabajador al que apodaban “el ruso”, porque había estado en la División Azul.

CANAL DEL CINCA

Canal del Cinca en la actualidad

Los años fueron pasaron y los diferentes tramos se terminaban y se ponían en funcionamiento. La fecha de finalización del tramo 1º fue el 27 de junio de 1965. El tramo 2º se terminó el 7 de abril de 1969. La acequia izquierda del Vero el 25 de febrero de 1968. La acequia de Selgua el 31 de diciembre de 1968. La acequia de Terreu el 12 de julio de 1971. La acequia de Pertusa el 30 de junio de 1977.

Los túneles del Canal del Cinca son revisados periódicamente por técnicos de la Confederación Hidrográfica del Ebro, encargada de su gestión y mantenimiento

Las obras del Canal del Cinca continuaban en tierras monegrinas y muchos trabajadores las acompañaron abandonando Barbastro y el Somontano. No era raro que al comenzar un nuevo curso escolar faltara algún compañero con el que habías compartido colegio durante los años anteriores y nunca más volvieras a saber de ellos. AUXINI trasladaba, en septiembre de 1975 sus oficinas al paseo Ramón y Cajal de Huesca.  Aunque esta empresa todavía continuaría trabajando en esta zona en la realización de acequias secundarias, desagües,  algo de obra vertical y destacando la otra obra histórica de Barbastro, la construcción del Hospital, entre 1980 y 1984.

DSC00031

Presa de El Grado (Huesca)

Sesenta años después del inicio de las obras del Canal del Cinca se sigue trabajando para mejorar su capacidad y se garantice la disponibilidad de agua al Sistema de Riegos. Son cada vez más las hectáreas puestas en riego y también muchos los proyectos de modernización para conseguir un uso más eficiente del agua.

Los túneles del Canal del Cinca son revisados periódicamente por técnicos de la Confederación Hidrográfica del Ebro, encargada de su gestión y mantenimiento.  Asombra su buen estado, a pesar del tiempo transcurrido desde su construcción. Por ellos han pasado y siguen pasando miles y miles de metros cúbicos de agua con destino a las ahora fértiles tierras del Somontano, Cinca Medio, Hoya de Huesca, Monegros, y abasteciendo a cientos de localidades y decenas de polígonos industriales.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s